270. UNA MUJER QUE SABE LO QUE DESEA
MERIDIANA
Estos días de regreso a mi cabaña de origen, cerca de mi antiguo clan, me han traído muchos recuerdos de mi vida.
La muerte de todas mis hermanas, de mi maestra, me enseñó cosas valiosas, pero las más importantes:
A perdonar. Porque admito que en el fondo de mi corazón odiaba a muchas de ellas por tratarme tan mal y discriminarme.
Jamás quise hacerle daño a nadie, no es mi culpa que mi magia fuese tan tétrica.
Aun así, ese rencor lo enterré con sus cuerpos e hice las paces con mi clan