244. INFILTRANDO AL ENEMIGO
NARRADORA
—En esta fortaleza hubo una guerra y quedaron muchos cuerpos enterrados… nos sobra material.
—Pero igual, sola no puedes. Tendrás que decirle al Lord…
—¡No! —de repente Meridiana intervino— ¡No puedes decirle nada al Lord, él no va a creerte!
—¿Por qué? Yo soy su mate. Aunque está agradecido con esos ancianos, Dracomir me escucha, él quizás…
—No puedes —las manos de Meridiana se estiraron ansiosas hacia ella.
—. No sé por qué, pero lo descubrí de las memorias de esa chica… si le habla