241. SIEMPRE LO SUPE
SIGRID
—¡Espera! —Renata me llamó al final de la conversación.
La verdad es que se habían quedado muchas cosas colgando, planes inconclusos, pero todo no se podía hablar en una noche.
Además, mi mente siempre divagaba hacia la cueva donde había dejado a Silas y me preocupaba.
—Esto te protegerá —dijo quitándose un hermoso collar con una fina cadena dorada y un colgante con la forma de una lágrima negra.
—. Es para evitar que se exponga tu poder de Selenia por accidente.
Sigrid lo tomó con c