238. ¡SÁLVALO!
NARRADORA
Cuando Alessandre llegó y vio la escena iluminada por los relámpagos, casi se le escapa el alma del pecho.
Jamás imaginó que Renata pudiera encontrarse en semejante peligro.
Le pareció sentir el olor embriagante de su sangre, se escabulló de esa absurda fiesta para perseguir su rastro y descubrir esta lucha encarnizada.
Sin perder un segundo, solo atinó a patear con fuerza a Electra.
Aliada o lo que fuese, no amenazaría a su compañera.
Sigrid no tuvo tiempo de esquivar, sintió el