180. UN REINO UNIDO
VALERIA
Me miró y luego a mi pancita ya un poco abultada.
—Príncipe Zarek, necesitamos hablar de absolutamente todo, por mi familia, estoy dispuesto a reconsiderar todo el asunto de nuestras razas —Aldric dio un paso adelante, enfrentándolo dominante, poniéndome orgullosa de que haya decidido dejar ir su odio.
—Bien, pero primero el desayuno, comamos todos y después hablemos —propuso y nos invitó a pasar a un enorme comedor donde devoré el exquisito desayuno de bacon y huevos.
Mi estómago er