138. CAPTURADA
CELINE
Pasando al comedor, me senté en un rincón discreto, me quité la capucha amparada por la oscuridad y pedí mi comida, estaba que me moría de hambre.
A mi alrededor se escuchaba una algarabía de hombres tomando y riendo, las camareras con los senos casi afuera sirviéndoles y de paso siendo manoseadas por todos lados.
No me gustaba este lugar, pasaría la noche y me iría al amanecer.
— Oye, dicen que el Rey Lycan ya se está moviendo, sus hombres avanzan por la frontera sur…
— ¿Crees que ahora