132. NO VAS A ESCAPAR DE MÍ
QUINN
— Gracias por la lección, ya me la aprendí de memoria – gruño de repente en su oído mordiéndole el lóbulo con fuerza hasta sentir el punto de sangre cayendo sobre mis papilas.
Mi hembra tiembla de pies a cabeza, sé muy bien que a su parte de vampira le encantan las mordidas.
Tomo el control después de dejarla jugar un rato, bajo mi mano y mis dedos van directo a su vulva más que preparada y chorreando puro deseo.
— Aahhhh – gime como una hermosa cortesana arqueando la espalda cuando la pe