104. SENTIMIENTOS PELIGROSOS
NYX
“Estás muy nerviosa, tranquila, que ese lobo no muerde”
“Ajá, dilo por ti que eres la esposa” le respondí a Isabella en un tono sarcástico.
Se estaba ajustando los últimos detalles del vestido frente al espejo. Sonrió de lado, con melancolía.
“Aidan no fue tan frío siempre” me explicó.
“Algunas cosas malas sucedieron y él… bueno, endureció más su corazón. Quisiera que volviera a sonreír como antes"
Agregó y no quise indagar más.
He ido atando cabos y, al parecer, ellos tuvieron un accident