076. SOBORNO
VALERIA
Esperándome justo delante del claro despejado de unas viejas ruinas de piedra con una bandera azul ondeando en lo alto.
— Así que la capitana del equipo pudo llegar hasta el final – me dijo en un tono burlón, levantándose tranquilo de la piedra donde se sentaba.
Los rayos escasos del sol alumbraban sus iris alternando en tonos rojizos y grises.
Su lobo cerca de la superficie, mostrando los caninos, riñéndome, no necesitaba a un espíritu de loba para verlo.
Avancé lento, este era un enem