006. VISTIENDO AL REY
VALERIA
Saco valor, hasta de donde no sabía que tenía y me giro intentando que la cesta no se balancee tanto por el movimiento de mis manos.
— Se… Señor la toalla… puedo reponérsela por una nueva. Lo lamento por mencionarlo, solo… solo fue una conversación sin malicia…
No sé ni qué decir, pero mi corazón late errático mientras da un paso hacia mí y su sombra me cubre por completo.
Es como un gigante que llena todo el espacio a mi alrededor.
Una pared a mi espalda me impide la retirada.
— Respon