VICTORIA
Todos durmieron en el suelo a esperar a que llegara la mañana. Algunos se mantuvieron despiertos vigilando el portal.
Yo, por otro lado, había dormido plácidamente con Ben a mi lado en un montón de mantas.
—“¡Vaya!, sí que eres una Reina tirana, mientras tú duermes bien cómoda, tu pueblo duerme en el frío suelo a merced de las hormigas”
—“Vamos Inara, les dije que no era necesario, pero tampoco les voy a rogar, me pasaron por encima cuando intentaba ayudarlos, mínimo debo se