Perla
La mano de Fabiano sujeta la mía y enseguida lo miro.
—Adriano —Fabiano pronuncia su nombre con voz áspera—. Ella está bien así —dice él, quien con sutileza levanta mi mano y da un suave beso en el torso, mientras mantiene clavada su mirada gris en Adriano—. Así que para evitar problemas, discúlpate y sigamos con la conversación anterior.
En silencio lo miro y también sujeto su mano.
—¿Cuánto quieres por ella? —propone Adriano, mirando a Fabiano—. Me ha gustado mucho, no creo que sea pro