Perla
La música retumba en el club, y las luces de neón crean sombras danzantes sobre las paredes. El ambiente está cargado de emoción y energía, mientras los bailarines se mueven con una gracia hipnotizante casi desnudos, mostrando sus cuerpos fornidos y provocativos. Me encuentro en una mesa junto a Angela y Lidia, nuestras copas llenas de un licor que prometen hacer olvidar cualquier preocupación, al menos por un rato.
Angela, siempre la más extrovertida del grupo, ríe a carcajadas mientras