Capítulo 38: El Despertar
—¡Maya! ¡Necesitas detenerte antes de que te consuma! —La voz de Aiden sonó por todo el lugar; los signos de pánico se mostraban en su rostro.
—¿Por qué la tocaste? —Miró a Victor con tanta ira.
Victor ni siquiera parpadeó.
—No solo la toqué, la moldeé, la formé, y todo lo que Maya es... comenzó conmigo. —Dijo fríamente.
Maya estaba enojada; sus respiraciones eran cortas e irregulares mientras las palabras de Victor atravesaban su mente.
Sintió sus brazos temblar, sus