Capítulo 37: La Trampa de Victor
—Sabías que esto era una trampa, ¿verdad? —Maya espetó, enfrentando a Orion mientras las gruesas puertas de hierro se cerraban de golpe a sus espaldas.
—No tenía idea, si hubiera tenido la idea, ni siquiera habría entrado en ella contigo —Orion gruñó, sus ojos escaneando el salón donde ahora estaban atrapados.
—Bueno, alguien lo sabía; fuimos seguidos o incluso algo peor; de todas formas se esperaba. —Aiden siseó, sacando su daga mientras unos pasos se acercaban