Selena Winters estaba cansada de oír el nombre de Abital Storm.
Dondequiera que se volvía, la gente susurraba sobre ella.
La loba rota.
La chica rechazada.
La Reina Primordial.
Era insoportable.
Selena estaba cerca de la ventana de la cámara de guerra de Damon, con los brazos firmemente cruzados sobre el pecho, mientras la lluvia golpeaba contra las paredes del castillo exterior. Las nubes de tormenta sobre Silverwood coincidían perfectamente con la furia que ardía dentro de ella.
—Ahora la lla