El aire de Cuarto Creciente estaba cargado de incertidumbre.
La retirada de Kael y la salida de Kano y los Escarlatas habían dejado una sensación amarga en la manada.
No había celebración. No había victoria.
Solo preguntas sin respuesta…
y la sombra de una guerra inevitable.
Pero Laila sabía algo con certeza:
No podía seguir ignorando su linaje.
Si la Luna Roja tenía un significado,
si su sangre realmente estaba destinada a algo más grande, tenía que descubrirlo.
Antes de que fuera demasiado ta