Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl aire apestaba a sangre.
No solo sangre humana.
Sangre de lobo.
Una figura oscura yacía junto a ella. Andrea temblaba, no de miedo, sino de angustia, alivio, emoción y arrepentimiento, todo enredado en su pecho.
En su vida pasada, la persona a la que más le debía&hell







