Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn un rincón en penumbra del bar, un hombre extraordinariamente apuesto los observaba marcharse.
Apoyaba el mentón con pereza sobre la mano, los dedos rozando sus labios mientras una leve sonrisa se dibujaba—fina, calculadora.
Sus aromas permanecían en el aire incluso después de que se hubieran ido.
Co







