Mundo ficciónIniciar sesiónAndrea había escuchado cada palabra desde dentro de la cocina.
Los lobos tenían un oído más agudo que los humanos, incluso sin transformarse. La advertencia sutil en la voz de Benson, la tranquila certeza en la respuesta de Samuel… nada de eso se le escapó.
Cuando oyó pasos acercándose, rápidamente parpadeó par







