Capítulo 61
—La ubicación es un viejo almacén cerca del puerto, señor Nathan. Las coordenadas están fijadas. Están dentro; al menos tres de ellos están armados ligeramente —informó uno de los guardaespaldas por la radio del coche.
Elena se giró de inmediato hacia Nathan, que estaba al volante.
—Tenemos que darnos prisa. No me importa si están armados o no. Lo importante es que Alva esté a salvo.
Nathan asintió, con la mirada afilada.
—Cálmate. Lo lograremos.
Poco después, su caravana se detuvo