Capítulo 48
Damian seguía sentado en el sofá cuando Alva apareció en la sala, frotándose los ojos, con pasos lentos y aún somnolientos. El niño de cinco años llevaba un pijama azul oscuro con cohetes, y su cabello estaba un poco despeinado.
—Mamá, hermanas… ¿quién es él? —preguntó con inocencia, señalando a Damian, quien de inmediato se puso de pie y lo miró con una expresión llena de anhelo.
Damian bajó la mirada y se arrodilló para quedar a la altura de Alva. Una sonrisa sincera se dibujó en