Capítulo 43
Nathan tomó suavemente el mentón de Elena, levantando su rostro con delicadeza.
—Te amo tanto, Elena… —susurró, con los ojos profundos y llenos de anhelo—. ¿Puedo besarte otra vez?
El rostro de Elena se sonrojó, pero giró la cabeza hacia un lado, esquivándolo.
—No, Nathan…
Nathan se quedó en silencio por un momento. Su expresión se tensó, decepcionado, pero aún comprensivo.
—¿Por qué? —preguntó en voz baja.
Elena soltó un largo suspiro.
—No soy la misma mujer de hace cinco años… aqu