Capítulo 19
Elena abrió la puerta de su apartamento con cuidado. Ya era bastante tarde y no quería despertar a los niños que ya estaban dormidos. Una vez dentro, vio a Tamara sentada en el sofá, jugando con su teléfono móvil.
—¿Ya llegaste? —Tamara giró la cabeza y sonrió—. ¿Cómo estás? ¿Te encuentras bien?
Elena asintió, se quitó los zapatos y dejó el bolso sobre la mesa.
—Estoy bien. Solo un poco cansada.
Tamara la miró con preocupación.
—Deberías descansar más. No te exijas demasiado.
Elena