Esa noche, la residencia de la extensa familia Mahardika presentaba un panorama diferente. Se estaba celebrando una fiesta de bienvenida para Juwita.
Numerosos invitados asistieron. Lujosos automóviles entraban incesantemente por la imponente entrada de la mansión Mahardika.
El personal de seguridad parecía estar ocupado organizando el estacionamiento para los vehículos de los invitados.
"Bienvenidos."
Como anfitriona, Carmella parecía dar la bienvenida a los invitados con una sonrisa radia