Residencia de la familia Mahardika.
"Buenos días, señora. Le traigo la miel con limón, como siempre."
Vira entró en la habitación de su señora con el rostro radiante. Parecía que la chica estaba de buen humor.
"Buenos días, Vira."
Ayunda acababa de abrir los ojos. Miró a su lado y vio que el lado de la cama donde dormía su marido estaba vacío.
"¿Qué hora es, Vira? ¿Me he quedado dormida?", preguntó Ayunda al darse cuenta de que su marido ya no estaba.
"Son las siete, señora. Seguro que busca al