Una sonrisa llena de alivio se dibujó claramente en sus rostros, aunque aún persistía una nube de preocupación. Sin embargo, seguían esperando con ansiedad, antes de conocer con certeza el estado de la madre y el bebé. Ratna no dejaba de rezar por la seguridad de su hija y su nieto, especialmente cuando escuchó el llanto de su nieto por primera vez. Ratna sintió algo más en su corazón, una sensación que no podía describir con palabras.
"Mi nieto ya ha nacido. Ahora soy abuela." murmuró Ratna mi