"¿Qué? ¡¿Qué?! ¿Casarnos ahora?! ¿Estás loca?!"
Raymond se sintió realmente sorprendido. Acababa de despertar y recibió una llamada de Pramita, quien le proponía casarse esa misma mañana.
"No hables tanto. Ven inmediatamente a la casa de Rose. Así podemos ahorrar en los gastos de la boda. ¡Rápido!"
"¿Pramita Lomban, estás perdiendo la cabeza?! ¿O tal vez te has dormido mal?"
"Raymond Ramiro. Ven rápido a la casa de Rose ahora mismo o nunca nos casaremos en la vida!"
Pramita cortó la llamada de inmediato después de hacerle una amenaza bastante aterradora a Raymond.
Tac, tac.
Raymond seguía con la boca abierta, petrificado en el mismo lugar. Aún le costaba creer lo que acababa de escuchar de los labios de Pramita.
"¿Casarnos ahora? De veras. ¿Está esa chica loca?"
Raymond permaneció absorto un rato, tratando de pensar. ¿Será posible que Pramita solo estuviera bromeando al proponerle un matrimonio tan improvisado?
"¡Maldición! ¿Y si la chica está seria?!"
Raymond saltó de la cama y corri