En la imponente mansión, situada a una considerable distancia de la capital, se encontraban reunidos los distinguidos ancianos de la poderosa e influyente familia Valois. En la espaciosa sala, una atmósfera cargada de tensión envolvía a todos, mientras una fotografía estampada en el periódico de la viuda de Duncan yacía sobre la mesa. Esa imagen misteriosa, que capturaba a Rosalie en los brazos de un hombre desconocido, provocó una acalorada discusión entre los presentes.
Entre los miembros de