CAPÍTULO 74: LA AMENAZA DE ETHAN
Estoy sola en la habitación cuando la puerta se abre, y el médico entra acompañado de Ethan. Al verlo, siento cómo mi estómago se retuerce de inmediato. Su fachada de marido preocupado está perfectamente colocada.
—¿Cómo está mi esposa? —pregunta con una voz suave y llena de falsa preocupación mientras se acerca al médico.
No le miro directamente, porque sé que si lo hago, mi miedo será evidente. En cambio, me concentro en los murmullos del médico mientras hoje