CAPÍTULO 73: UNA ENORME COMPLICACIÓN
Han pasado algunas horas desde que Brina se fue. Desde entonces llevo el teléfono en la mano, mirándolo una y otra vez, intentando reunir el valor suficiente para llamarlo. El nombre de Alexander brilla en la pantalla, tentándome a presionar el botón. Mi dedo tiembla sobre la pantalla, pero no puedo hacerlo. Sé que lo más lógico y racional sería cortar esto de raíz, pero ¿cómo puedo alejarme de él ahora, cuando por fin admití lo que siento? Estoy enamorada.