Alexander llegó pronto, él había hecho un trabajo increíble, gestionando todo el papeleo necesario para que Jake pudiera estar con ellos en un tiempo récord. Lauren no podía estar más agradecida por su ayuda.
—No sé qué haría sin ti, Alexander —dijo Lauren, mientras se preparaban para recibir a Jake en su nuevo hogar.
—Solo hice lo que era correcto —respondió Alexander con una sonrisa—. Jake merece estar con su familia.
Cuando finalmente llegó el día, Jake entró en la casa con asombro y timidez