Capítulo 10: El Verdadero Jugador
Punto de vista de Marcus Lee
Lancé mi teléfono por toda la oficina en Londres en cuanto terminó la llamada con mi hermano.
—¿Cómo que le dijiste la verdad? —rujo hacia la habitación vacía.
La voz de Marco había estado calmada—demasiado calmada.
—Ella necesitaba saber sobre Clara. Daniel apareció, Marcus. No podía seguir mintiéndole en la cara.
—Te estás encariñando. —Caminé de un lado a otro, las manos apretadas en puños—. Esto no se trata de salvar a Aurora Mitchell-Brighton. Se trata de destruir a la familia que destruyó a la nuestra.
—Está embarazada de trillizos. —Las palabras de Marco hicieron que mi sangre se enfriara—. Tres bebés inocentes, Marcus. No podemos…
Le colgué.
Ahora estoy de pie frente a la ventana, mirando el horizonte de Londres, tratando de controlar la rabia que me quema el pecho.
Veinticinco años. He esperado veinticinco años para este momento.
Y mi hermano pequeño está enamorándose del objetivo.
Mi teléfono vibró con una alerta