Nyla Lenore
Cuando desperté, vi a una de las criadas abrir las cortinas para que entrara el sol, acompañado de esa dulce brisa matutina que me hizo esbozar una amplia sonrisa en mi rostro. Estaba feliz. Solo el recuerdo de cómo Eline Baldwin había quedado la noche anterior ya era motivo suficiente para hacer que mis labios se curvaran de punta a punta, pero cuando recordaba cómo sería mi día... era inevitable sentir esa alegría llenando cada vez más mi pecho.
— Qué buen humor, señorita. ¿Se div