Eline Baldwin
Nyla me había enviado una invitación. Aunque no de manera directa, me había otorgado libre acceso a la mansión Lenore, bajo la excusa de recoger mi vestido, y no dejaría pasar esa oportunidad. Así que, en cuanto amaneció el día, me preparé para dirigirme al ducado.
Cuando mi carruaje se detuvo frente a la residencia de los Lenore, casi me torcí el cuello debido a la inclinación que tuve que hacer para ver completamente ese lugar.
"Apostaría a que mi casa será aún más grande cuando