*—Uriel:
Después del almuerzo, Uriel llevó a Erik a la firma y luego puso rumbo al edificio donde estaba la oficina de Danny. Sabía que a Danny le gustaban las plantas y decidió comprarle una. En una tienda cercana, sus ojos se posaron en una orquídea amarilla. No solo le recordaba a los ojos de Danny, sino también a él mismo, al sol que había sido en su vida en un momento dado de esta.
Subió en el ascensor con la planta en brazos, sintiendo su corazón latir a mil.
No se habían visto des