*—Danny:
La vida lo estaba llevando al límite.
Danny alzó la mirada hacia el cielo despejado. Era un día hermoso: el azul parecía infinito, adornado con nubes esponjosas que navegaban como barcos en calma. Las aves surcaban el aire, y una suave brisa fresca hacía que el calor del día fuera soportable. Sin embargo, para Danny, todo aquello era solo un telón indiferente a su derrota. Para él, no había nada hermoso en este día. Era simplemente otro capítulo más en una larga saga de fracasos