Capítulo XIX: Nadie te hará daño.
Seguimos abrazados, y lloro, pues todo lo que pasó me ha impactado muchísimo. Harry me abraza tan fuerte, que me lastima un poco, pero no digo nada, pues la sensación de estar entre sus brazos es tan reconfortante. ¡Pensé que jamás volvería a estar así!
—Tranquila mi Amor, estás a salvo. Y juro por mi vida, que nunca permitiré, que nadie te vuelva a lastimar.
Entre sollozos y lágrimas, logro decir:
—Harry vamos de aquí.
—Si Amor.
Nos separamos, y me da su saco, y salimos de este horrible lugar.