Capítulo V: Prisionera en mi propia casa.
Miro a mi alrededor, y no encuentro Edith; cuando por fin la encuentro está bailado con Frederick, cuando terminan y me acerco a ella, pero el príncipe llega primero que yo, y la invita a bailar, voltea a verme, y me mira victorioso, eso me hace enojada muchísimo, aprieto mis puños, hasta que se me ponen blancos.
—Como alguien puedes ser tan…. Desgraciado.
No puedo dejar de mirarlos, cuando por fin terminan de bailar, voy de inmediato con Edith,
—Edith nos vamos—digo en un tono furioso.
—¡Señor