Mundo ficciónIniciar sesiónSCOTCH
Entonces sus dedos rozaron mi mandíbula. Alcé la vista. Él me observaba como si fuera lo más fascinante en todo nuestro universo reducido. Acarició mis mejillas, mi cuello, el pequeño músculo detrás de mis orejas. Cada vez que suspiraba, ese suspiro viajaba por su piel hasta llegar a mí.
Esa ternura me dejó flotando en un estanque de seducción. ¿Cómo p







