SAMIRA
Me siguió por el pasillo. No tenía idea de adónde iba, solo necesitaba moverme.
Necesitaba estar lejos de él.
De todos ellos.
¡Maldita sea esta gente! Jamás habría podido prever una situación así. Estaba sin mis cosas, atrapada en una mansión que pertenecía a una familia corrupta. No querían dejarme ir… y yo no tenía idea de qué podía hacer al respecto.
Y él tenía el descaro de decir que no era una prisionera. Lanzándole una mirada por encima del hombro, lo dejé helado donde estaba, al o