Narrado por Hellen
Después de que Sérgio me dejara encerrada con llave, escuché el sonido firme de sus pasos bajando las escaleras. El ruido se perdió poco a poco, seguido por el cerrar de una puerta y, poco después, el sonido ahogado del agua corriendo. Se estaba bañando.
Aproveché aquel breve silencio para acercarme a la ventana. Mi corazón latía rápido, como si intentara huir antes que yo. Afuera, el jardín de la mansión se extendía como un manto verde salpicado de pequeñas luces amarillenta