Los ojos de Daniela se humedecieron de repente. Durante todos estos años que conocía a Nicolás, siempre había querido casarse con él.
Ahora él le estaba proponiendo matrimonio.
Daniela quiso hablar, pero en ese momento Fidel apareció de repente.
—Nicolás, ¿cómo es que estás aquí?
Fidel había llegado.
Daniela recordó de repente que Fidel, Jessica y Mauro aún no habían sido castigados.
Antes de casarse con Nicolás, era momento de resolver todo esto.
Nicolás también debería conocer la verdad de lo