Sofía era aún muy pequeña y no entendía el complejo mundo de los adultos. Katerina no quería hablar de estas cosas delante de la niña.
—Sofía, deja que tu papi descanse bien. Vamos, la abuela te llevará a casa.
Sofía besó a Mateo: —Papi, me voy. ¡Descansa pronto~!
Mateo abrazó a Sofía: —Sofía, papi te extrañará.
Katerina se llevó a Sofía.
Ahora solo quedaban Mateo y Luciana en la habitación. Luciana se sentó junto a la cama: —Mateo, me hace muy feliz que me hayas pedido quedarme.
Era un buen com