Luciana había estudiado danza desde pequeña y gastaba grandes sumas mensuales en el cuidado de su piel, manteniéndola radiante y tersa. El cuidado de su cuerpo era lo más importante; su figura era esbelta y el vestido de tirantes que llevaba puesto resaltaba sus curvas.
Mateo, desde el sofá, la observó. Intentaba seducirlo.
Ella siempre había sido una de las jóvenes más cotizadas de Nueva Celestia. Eso la hacía interesante. Ya que todas las mujeres que llamaban la atención de Mateo debían tener