Valentina se detuvo en seco, desistiendo de irse.
Mateo era demasiado inteligente. Sabía exactamente cómo presionar los puntos débiles de Valentina. Con total seriedad, dijo: — Si esta noche Luciana llama y no puedo encontrarte, ¿no retrasaríamos el rescate de Sofía y mi madre?
Valentina lo pensó. Tenía razón. Lo más importante era rescatar a Sofía y Katerina.
Sin embargo, dudó: — Señor Figueroa, si ambos dormimos en su sala de descanso, ¿no se malinterpretaría? Si su prometida se entera, podría