Sin embargo, Mateo parecía tener un odio intenso contra esos hombres, aunque ella en realidad no había sufrido daño alguno. Todo estaba bajo su control.
Mateo miró el rostro delicado de Valentina y murmuró: — Nunca te había visto con un vestido tan sensual. ¿Cómo permitiste que esos tipos te miraran?
Valentina no pudo evitar sentirse exasperada.
Él había centrado su atención en el vestido.
— Señor Figueroa —lo miró con dureza—, diría que no es muy diferente de esos hombres. Su mente también está