Él todavía recordaba aquella noche cuando ella le propuso el divorcio por primera vez, era su cumpleaños y ella había preparado una mesa llena de comida esperando su regreso a casa.
Las cosas que antes no le importaban, ahora que se habían ido, de repente hacían que Mateo sintiera un vacío en su corazón, acompañado de una ligera punzada de dolor. Quizás esa era la sensación de pérdida que surge cuando no se aprecia lo que se tiene.
Mateo sostenía una taza, bebiendo un sorbo de agua tibia en sile