— Mateo, ¡sí nos habíamos visto antes!
¿Realmente se habían visto antes?
Pero él no tenía ningún recuerdo de ello. ¿Cuándo exactamente la había visto?
Sin embargo, había algo tan familiar en ella que lo atraía, haciéndolo acercarse involuntariamente.
— Mateo, nosotros...
Valentina se llevó la mano al cuello, queriendo sacar el jade que él le había regalado.
Pero no lo encontró y recordó que lo había dejado en su habitación.
— Mateo, espérame aquí. Voy a buscar algo y vuelvo enseguida —Valentina