Valentina optó por ignorarlo: —No lo conozco.
Escuchar esas palabras salir de su boca, era extraño, aun así, Mateo torció los labios en una sonrisa silenciosa y burlona.
Claro que ella no conocía a Luis, pero Camila sí. Toda la situación se volvería mucho más interesante, considerando que Luis era el mejor amigo de Mateo.
—Mejor olvidemos lo de la bebida, Valentina tiene que volver a casa —dijo Camila sonriendo.
Pero Luis inmediatamente tomó sus llaves: —Entonces, yo las llevo. —Dijo mientra